¿Qué puedes aprender de tus hijos?

Aprender es algo que no debemos dejar de hacer nunca. Mantener el apetito del conocimiento es básico para nuestro desarrollo personal.

De paseo - Aprender de tus hijos - xavigaya.com
De paseo – Aprender de tus hijos – xavigaya.com

Como dijo algún sabio : «Aquel que crea saberlo todo, es que no sabe nada»

Y aprender se puede hacer de muchas maneras, hay infinidad de recursos online, hay recomendaciones de libros, … a los que echar mano para no dejar de adquirir conocimiento.

Si estas realmente atentos a tu entorno, descubrirás que puedes aprender de cualquier situación y de cualquier persona, incluso puedes aprender de tus hijos.

Lo que puedes aprender de tus hijos

Tengo dos hijos, el mayor tiene 5 años y el pequeño tiene 2. Además, como ocurre muchas veces, resulta que los dos son bastante diferentes en cuanto a carácter: el mayor es muy extrovertido, y el menor muy tímido.

De la extraversión del mayor he aprendido que con simpatía y sin prejuicios, puedes arrancar una sonrisa y un saludo a prácticamente cualquier persona.

A él le encanta ir en coche con la ventanilla bajada, sean cuales sean las condiciones climáticas en el exterior. Esto le permite ir saludando a toda la gente que ve por la calle.

Al principio, a mi me daba un poco de vergüenza, y pensaba que podría estar molestando a la gente. Por el contrario, casi todo el mundo, cuándo se giran y ven que un niño les está saludando con una sonrisa, le responden igualmente con otra sonrisa y un saludo.

Mi hijo no hace distinciones. Saluda a todo el mundo. Le da igual la etnia, la edad, la vestimenta, … Con esta técnica, natural en él, ha conseguido sacar una sonrisa a señores trajeados con cara seria y preocupada, a jóvenes de estética punk, a abuelos, a gente de diferentes procedencias, ….

Además, si no le responden la primera vez, él sigue insistiendo hasta que ya están lejos o hasta que consigue su objetivo.

Como decía anteriormente, al principio me daba vergüenza y le pedía que dejase de molestar a la gente de la calle, pero cuándo vi que la gente le respondía de manera positiva, y se iban con una sonrisa en la cara, pensé que tan malo no podía ser aquello que hacía.

Otra muestra de su extraversión es su pasión por disfrazarse o vestir de manera poco ortodoxa. Un buen ejemplo es cuándo vamos a comprar o a pasear, siempre quiere llevarse un disfraz: ya sea una capa, una máscara, un escudo, unos guantes, … o bien llevar un zapato de cada manera, calcetines diferentes, ….

Nosotros hemos decidido no reprimirle este instinto de llamar la atención, al contrario, creemos que es bueno para que siga desarrollando su extraversión y creatividad.

Opuestos - Aprender de tus hijos - xavigaya.com
Opuestos – Aprender de tus hijos – xavigaya.com

La versión opuesta

Por otra parte, mi otro hijo es completamente opuesto. Es un niño muy retraído.

Pero esto no le impide conseguir lo que quiere. Al contrario. Consigue todo lo que quiere gracias a su empatía y a su terquedad.

Como no le gusta llamar demasiado la atención, para conseguir el interés de los adultos, lo hace mediante la proximidad y con mucha insistencia.

Así puede conseguir que cualquier adulto se rinda a sus pies con una sola mirada de ternura y emitiendo una pequeña queja con la boca.

Conclusión

De la observación de estos dos pequeños maestros de la persuasión he aprendido que hay múltiples maneras de conseguir el acercamiento a la gente. Ya sea mediante la simpatía y extraversión, como hace el mayor, o bien, mediante la proximidad y empatía, como hace el pequeño.

Así que mi recomendación es no cerrarnos ni aferrarnos a estereotipos, sino estar atentos, y intentar conseguir a la gente mediante la observación de su comportamiento. Cada uno de nosotros somos diferentes, y por lo tanto, no debemos tratarnos de la misma manera.

¿Y tu qué puedes aprender de tus hijos? Cuéntamelo.


Como siempre, si te gusta, por favor, comparte este artículo, y te estaré eternamente agradecido.

 

El miedo a escribir un blog

Este blog ha sido mi septimo u octavo intento de tener un blog.

Más o menos por orden cronológico fue así:

photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/jalevega/8709540218/">Historias Visuales</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">cc</a>
photo credit: Historias Visuales via photopin cc
  1. Empecé hace muchos años creando mi primer blog en Blogger
  2. Además de este primer blog que acabé abandonando, creé un par más, con temáticas diferentes
  3. Me creé también en Blogger un blog de fotos
  4. Colaboré en un blog de tecnología que abandoné por discrepancias con otros editores
  5. Intenté mantener un Fotolog
  6. Me creé mi propio fotolog en mi propio dominio y hosting
  7. Lo intenté con otro blog en WordPress sobre tratamiento fotográfico y gestión del color con software libre
  8. Empecé un blog de cocina en blogger

Casi todos fueron un fracaso. Nunca conseguí ser metódico a la hora de publicar.

Miedo a escribir un blog

Después de pensar bastante en porqué he fracasado en todos estos proyectos, he sacado la lista que sigue a estas lineas.

  • Nos da miedo … que a nadie le interese
  • Nos da miedo … que no guste
  • Nos da miedo … lo que piensen
  • Nos da miedo … lo que nos digan
  • Nos da miedo … que nadie lo lea
  • Nos da miedo … la crítica
  • Nos da miedo … que sepan lo que pensamos
  • Nos da miedo … no escribir bien
  • Nos da miedo … hacer faltas
  • Nos da miedo … compartir nuestras ideas
  • Nos da miedo … que crean que somos raros
  • Nos da miedo … hacerlo mal
  • Nos da miedo … no tener tiempo
  • Nos da miedo … defraudar
  • Nos da miedo … fracasar
  • Nos da miedo … no ser disciplinados
  • Nos da miedo … no estar suficientemente motivados
  • Nos da miedo … no estar bien preparados
  • Nos da miedo … no conocer el tema en profundidad
  • Nos da miedo … no saber que escribir
  • Nos da miedo … no estar motivados
  • Nos da miedo …
  • Nos da miedo …
  • Nos da miedo …

Únicamente nos da miedo lo que nosotros mismos pensamos.

Si, exactamente eso es lo que nos da miedo. Nosotros mismos nos creamos los miedos.

Pero claro, no solo a escribir tenemos miedo

Esta lista de miedos podemos estoy bastante seguro que podemos extrapolarla a cualquier iniciativa o actividad emprendedora, y no solo me refiero emprendimiento empresarial, sino a cualquier tipo de emprendimiento.

¿Y tu? ¿a que le tienes miedo? ¿porqué no empiezas tu propio blog?


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