3 motivos para tener un blog

A inicios del año 2013, tuve un instante de ‘lucidez mental’, y decidí escribir un blog. Acababa de recibir clases de marca personal, y allí nos animaban a hacerlo, para poder explicar al mundo quién éramos y a qué nos dedicábamos, así es que me convencieron para hacerlo.

Motivos para tener un blog
Motivos para tener un blog – photo credit: Sue Richards cc

Esa misma noche compré el dominio xavigaya.com, instalé un WordPress en el hospedaje que ya tenía, seleccioné un tema, configuré el servidor. Todo esto eran tareas sencillas para mí, al fin y al cabo, estoy acostumbrado a moverme por este mundillo. Cuándo terminé toda la parte técnica, me senté a escribir a las 2 de la madrugada. Al cabo de 10 minutos me fui a dormir sin haber escrito ni una palabra, pensando que para ese día ya había tenido suficiente, que era muy tarde, y que no eran horas para tener inspiración.

Al cabo de un par de días, la emoción de poder explicar quién era o a qué me dedicaba, seguía viva. Así que me sente de nuevo delante del teclado dispuesto a explicarlo todo. Ese día fui capaz de escribir mi primera entrada en el blog. Todavía hoy me da un poco de vergüenza haberla escrito.

Durante los días siguientes seguí escribiendo: primero mi página de autor, después una explicando mi misión, y alguna entrada más de poca relevancia.

Como decía anteriormente, cuándo vuelvo a leer algunas de las cosas que escribí al principio, no me gustan, y incluso me dan un poco de vergüenza. Pero no estoy dispuesto a borrarlas (al menos, de momento) porque me sirven para mostrar mi evolución, y me sirven a mi para ver mi crecimiento personal.

Después de los primeros intentos de mantener vivo el blog publicando cada semana, me dí cuenta que no tenía muy claro cuál era el motivo por el que quería escribir un blog, así que me puse a pensar y encontré que estos eran los tres motivos por los que quería escribir un blog:

1. Ayudar

Si tienes un blog tienes la ‘obligación’ de escribir. Cuando escribes debes explicar algo. Cuando alguien termina de leerlo, debe pensar que le ha resultado útil, ya que te ha regalado algunos minutos de su tiempo.

Este planteamiento me ayuda a enfocarme a la hora de escribir contenidos. Aunque soy consciente de que no siempre lo consigo, siempre intento crear contenido que creo que puede ayudar. Con poder ayudar a alguien de vez en cuando, me siento satisfecho.

Y cuando hablo de ayudar, me refiero en un sentido muy amplio: pueden ser tanto cosas útiles como historias para distraer.

Si lo que escribo no le resulta de ayuda a nadie, al final, dejará de leerme todo el mundo.

2. Aprender

Desde el mismo momento que empecé a escribir el blog me di cuenta que no tenía ni idea de escribir, y con el tiempo he ido aprendiendo un poco, aunque todavía me falta mucho por aprender. Seguramente nunca terminaré de aprender a escribir lo suficiente.

Estoy aprendiendo a planificar mejor mi tiempo. Estoy aprendiendo a usar mi imaginación para pensar sobre qué escribir. Estoy aprendiendo a explicar. Estoy apendiendo a ser más disciplinado y metódico. …

Y seguro que incluso estoy aprendiendo cosas sin ni siquiera darme cuenta de que las aprendo.

Además, el feedback de los lectores te ayuda a saber si lo estas haciendo bien o mal, y en consecuencia, si prestas atención, aprendes a hacerlo mejor.

3. Ser visto

Y esto no es que se traté de querer ser famoso ni tener protagonismo, sino que se trata de que te conozcan. Y es importante que te conozcan porque algún día puedes necesitarlo.

Estoy absolutamente seguro que todos sabemos hacer cosas extraordinarias: ya sea en el trabajo, o puede que tengamos algún hobbie, o a lo mejor tenemos alguna habilidad especial, …. En ese caso, ¿porqué no explicarlo?

No importa cuál sea la temática del blog, siempre que expliques aquello que te gusta.


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¿Quieres ganar tiempo? Programa tus comidas

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photo credit: Eustaquio Santimano via photopin cc

A no ser que seas una de esas personas afortunadas a los que les hacen la compra y les cocinan la comida, este truco te puede ayudar a ganar unas cuantas horas a la semana. Además ganarás en salud, ahorrarás dinero y te sentirás mejor. Incluso podrías llegar a perder algunos kilos…. Sigue leyendo, y te lo explico.

La improvisación

Generalmente las familias debemos dedicar varias horas a la semana a comprar y a cocinar. Cada día se produce la misma situación en muchos hogares entre algunos de sus miembros :

– ¿Qué comeremos hoy?

– ¿Qué tenemos en la nevera para comer?

En el mejor de los casos, si lo tienes previsto, la respuesta será rápida y sencilla: ‘comeremos esto’ o ‘hoy toca…’. En el peor de los casos  acabaremos decidiendo comprar ‘cualquier cosa’ o ‘ya veremos al mediodía/noche’.

La improvisación y la incertidumbre en la programación de tu dieta, es el peor de tus enemigos y, en consecuencia, te genera varios problemas :

– mayor gasto económico

– dieta poco equilibrada

– consumo excesivo de pre-cocinados

– pérdida de tiempo

Mayor gasto económico

No saber muy bien que debes comer cada día, acaba implicando que compramos por duplicado, que compramos pre-cocinados, que compramos en exceso, que cocinamos de más, que comemos en un bar o restaurante, que tiramos comida, …

Dieta poco equilibrada

Ocurre porque acabamos repitiendo el mismo menú varios días a la semana, dejamos de comer algunos alimentos básicos para mantener un buen estado de salud, probablemente abusaremos de comidas que necesitan poca cocción, que sólo requieren calentarlas, ….

Consumo excesivo de pre-cocinados

Es muy fácil (y rápido) comprar una pizza congelada, un Yatekomo, una sopa rápida o un risotto deshidratado. Pero no nos engañemos: ni está tan bueno como queremos hacernos creer, ni es suficientemente saludable.

Pérdida de tiempo

Acabaremos yendo a comprar varios días a la semana, habiendo de sufrir las colas, los tiempos de aparcamiento, el tiempo de desplazamiento hasta el súper y  dentro del súper, …

La solución: programa tus comidas

Pero tu problema es que no sabes que debes comer cada día, ¿no?

Si estás leyendo esto es porque tienes Internet, y por lo tanto, puedes buscar un lugar web de recetas, buscar algún menú, consultar las webs de revistas dónde suele haber una sección de alimentación sana, … Seguro que con muy poca inversión de tiempo encuentras alguno que te guste y se adapte a tus necesidades. Y si no, !pregúntale a tu madre¡, probablemente ella es la que te alimento durante muchos años. Seguro que sabrá decirte qué debes comer.

Inlcuso hay otra opción mejor: si tienes hijos o sobrinos o cualquier familiar en edad escolar, estás de suerte. En muchos de los colegios y escuelas ya tienen el menú mensual o trimestral programado. Consúltalo y úsalo para tu familia. Suelen ser bastante equilibrados y sencillos de realizar. Además, algunos incluso proponen el menú complementario para la cena. ¿Qué más se puede pedir?

photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/exnovo/2410040564/">Carmen Alonso Suarez</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>
photo credit: Carmen Alonso Suarez via photopin cc

¿Que no sabes hacer una crema de champiñones o una vichyssoise? ¡Da igual! En Internet encontrarás cientos de recetas.

Llegados a este punto ya sabrás lo que debes comer todos y cada uno de los días del mes. Entonces es hora de programar la compra.

Consulta en tu menú mensual qué comerás, calcula las cantidades en función del número de miembros de la familia, haz una lista de lo que debes comprar, y compra ciñéndote a la lista.

¿Quieres ahorrar más tiempo?

Compra por Internet. La mayoría de los sitios web de supermercados permiten crear listas de la compra o guardar los productos que compras frecuentemente. Dedica unos minutos semanales, quincenales o mensuales a hacer la compra, y haz que te la traigan a tu casa.

Si prefieres ver los productos frescos antes de comprarlos, limítate a comprar los productos envasados (lácteos, zumos, legumbres, bebidas, detergentes, ….), o los que te inspiren confianza, por este sistema.

Incluso así, ganarás tiempo y ahorrarás esfuerzo, ya que cuándo vayas a comprar sólo deberás concentrarte en adquirir algunos pocos productos.

¿Todavía quieres más tiempo?

Dedica un día a la semana a cocinar. Los fines de semana son un buen momento, ya que la mayoría de nosotros disponemos de más tiempo. Incluso puedes convertirlo en una actividad familiar, animando a tus hijos o a tu pareja a participar. Os servirá para pasar más tiempo juntos, y reforzar vuestros vínculos haciendo un trabajo en equipo.

Veras que con el tiempo se convierte en un hábito sano y productivo.

Si además, cuándo cocinas, duplicas las cantidades previstas, podrás congelar el excedente y guardarlo en el congelador para la siguiente semana.

Extra bonus

¿No sabes cocinar? ¡Perfecto! Acabas de encontrar la mejor oportunidad posible para ponerle solución al problema. Como cualquier otro hábito y habilidad, cuánto más tiempo le dediques, mejor lo harás.

Empieza cocinando cosas sencillas, y verás como con el tiempo, querrás elaborar comidas más complicadas.

 

¿Conocías este consejo?¿Usas este sistema para ganar en tiempo, salud y dinero?¿Haces algo diferente a lo explicado? Cuéntanoslo.


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