Superación personal

¿Qué es superación personal?

Una de mis aficiones, igual que la de tanta gente, es hacer deporte. Tengo por costumbre dedicar entre 6 y 10 horas a la semana a practicar deporte. Los deportes que me gustan son la natación, correr y ir en bicicleta, y además suelo dedicar unas horas a hacer un poco de tonificación muscular. Creo que hacer deporte es muy bueno para la salud, para mantener un estado de forma óptimo, y para mantener la mente clara. Personalmente, estos deportes solitarios que practico, me ayudan a aislarme del resto del mundo, concentrarme en la respiración, la pisada, el ritmo, …. y me ayudan a abstraerme del resto de problemas diarios. Así, cuando termino de hacer deporte tengo una claridad mental que me ayuda a ver las cosas de otra manera, y normalmente, los problemas ya no me parecen tan problemáticos.

Entrada a meta Cursa Templers

Entrada a meta Cursa Templers

De joven había practicado deporte, pero después de unos años de dejadez física -nada descabellado, pero gané 10 kilos- me decidí junto con mi mujer a apuntarnos a un gimnasio y volver a recuperar nuestro estado de forma habitual. Al principio nos lo tomamos con mucho entusiasmo, pero poco a poco lo fuimos dejando, hasta que al final nos desapuntamos del gimnasio. Entonces fue cuándo empecé a correr.

Al principio apenas podía correr 100 metros que ya estaba exhausto, y tenía que seguir andando, pero, día tras día, notaba como iba mejorando, hasta que un día me decidí a apuntarme en una carrera popular de 10km. Nunca antes había hecho 10km seguidos corriendo, ni en mis entrenos, pero fue un éxito y terminé la carrera por debajo de los 60 minutos. La euforia de terminar y hacerlo en menos de una hora me animó a seguir. Mi afición fue a más y empecé a inscribirme en muchas carreras. Aquello fue superación personal.

Después llegó la natación. Coincidiendo con el primer embarazo de nuestro primer hijo, mi mujer se apuntó a clases de natación para embarazadas, y yo la acompañaba. Mientras ella hacía la natación, yo chapoteaba en el carril de al lado. Una cosa llevó a la otra y me apunté a un curso de natación que hacían a la misma hora. Y la historia se repitió. Al principio no podía hacer ni 100 metros, pero poco a poco, con constancia y insistencia, al final aprendí a nadar cada día un poco mejor, hasta que al final me decidí a ponerme a prueba en una salida en aguas abiertas. Aquel día hice unos 1500 metros nadando, pero la siguiente prueba a la que fui era de 8 km!!!! Me llevó 3 horas y media terminarla, pero lo hice. Volví a conseguir la superación personal.
Seguí entrenando la natación – sin dejar los entrenos de carrera – y me inscribí en varias pruebas, la más dura y larga fue de 10 km, que también conseguí terminar. Aquello también era superación personal.

Practicar estos dos deportes me permitió conocer un grupo de gente del gimnasio al que voy que tenían mis mismas aficiones. La diferencia era que la mayoría de ellos (y ellas) también salían a rodar en bicicleta: se entrenaban para competir (en modo amateur) en triatlones. ¿Sabeis que hice yo, verdad? Me compré una bicicleta y empecé a pedalear. Y en ese punto estoy ahora, preparándome para hacer una triatlón.

El método

Este apartado es muy breve. Para conseguir finalizar este tipo de pruebas siempre he recurrido a dos pilares:

  • Perseverancia
  • Objetivos

Perseverancia

Desde que empecé nunca he dejado de entrenar. Hay épocas en que por motivos laborales, familiares, … no he podido dedicar las horas que me gustaría pero siempre he dedicado algo de tiempo.

Yo siempre digo que lo más difícil no es practicar el deporte en si mismo, sino conseguir salir de casa para hacerlo. Hay días que he ido a entrenar a las 6.30 de la mañana, he salido a correr a las 11 de la noche, he salido con temperaturas bajo cero, con viento, con lluvia, incluso he salido a entrenar sin ganas, que es lo más difícil.

¿Cómo he podido salir a entrenar sin ganas? Teniendo objetivos.

Objetivos

Al principio mi objetivo era perder peso y ponerme en forma. Después, el objetivo se convirtió en hacer una carrera de 10 km. A continuación, y durante años, el objetivo era bajar el tiempo, cada segundo era bienvenido.

Seguí con el objetivo de aprender a nadar bien, para después plantearme nadar en aguas abiertas. Como no tenía suficiente, quería nadar muchos metros, cómo los que mejor nadaban del grupo.

Ahora, tengo un referente, todos los colegas que hacen triatlones. Objetivo: hacer una triatlón.

Lo más importante es que cada uno se fije sus objetivos, que no los pierda de vista, que asuma que conseguirlos requiere esfuerzo, y que en cuánto se consigue uno, se debe fijar uno nuevo. No siempre hay que mejorar tiempo o hacer más metros, a veces, basta con terminar una prueba, que incluso puedes definirla tu mismo.

Frases de superación personal

Aunque os parecerá muy tópico, en momentos en que no tengo ganas de entrenar, cuándo me siento sin fuerzas, cuándo estoy agotado o no sé que objetivo escoger, recurro a las típicas frases de motivación y superación. Aquí os dejo algunas:
“No pain, no gain”, o su versión española: “Sin dolor no hay ganador”
“Quién no lo intenta no lo consigue”
“¿Dónde está el límite?” (Josef Ajram)
“Querer es poder”
“Aquel que no fracasa es porque no se atreve a nada”
“El sufrimiento es temporal, el orgullo es para siempre”
Siento no poder decir de quién son las frases originalmente (excepto una) pues lo desconozco.

Conclusión

Esto para mi es superación personal. Hacer cada día las cosas que te apetecen y las que no también. Buscar siempre en tu interior aquello que te empuja a seguir y a conseguir tus objetivos.

Además, esto que me ha enseñado la práctica del deporte también he podido aplicarlo a la vida cotidiana, en el trabajo y en la familia. Por eso recomiendo a todo el mundo buscar cuál es su motivación, fijarse un objetivo y ir a por él sin pensarlo demasiado. El mio es el deporte.

También dedico parte de mi tiempo a leer. Leo libros que me ayudan a encontrar nuevos métodos y ganas de seguir esforzándome, no sólo en el deporte, sino en todos los aspectos de mi vida.

¿Y vosotros? ¿Que entendeis por superación? ¿Cuáles son vuestras claves para el éxito?


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¿Cómo empezar un plan de calidad?

Plan de calidad

Un día cuándo me encontraba en una comida, mitad de amigos, mitad de networking, mientras un amigo estaba poniéndome al día de su situación laboral, se me acercó una persona que apenas conocía y me pidió consejo sobre cómo empezar un plan de calidad en su departamento. Lo primero que me vino a la cabeza, y se lo pregunté, fue por qué me hacía a mi esa pregunta; la respuesta fué que una tercera persona que ambos conocíamos le había referenciado a mí. Después de unos segundos de perplejidad, pues nunca, hasta ese día, hubiera pensado que podría dar consejos a nadie sobre este tema, ya que apenas hacía unos meses que había empezado yo mismo con ello, me dí cuenta que aunque mi experiencia no era muy grande, si que llevaba meses (quizá un año entero) de ventaja a aquella persona que todavía se estaba planteando si empezar o no con el tema.

Plan de calidad - Espiral de la calidad total

Plan de calidad – Espiral de la calidad total

Armarse de valor

Así que decidí hacerme el valiente y tirarme a la piscina. Yo creía que no tenía demasiado a explicarle, pero su cara me pedía a gritos que necesitaba un punto de apoyo para poder afrontar el tema. Me dejó claro que era un tema personal, que lo hacía por su cuenta y que sólo quería aplicarlo a su departamento, y hacerlo al margen de la directiva de la empresa. Entonces, viéndola tan perdida y desesperada de conocimiento y consejo, busqué en mi memória las dudas y problemas que tuve al principio y decidí exponerlos para intentar ayudarla un poco.

  1. Buscar apoyo y complicidad desde arriba

    Mi primer consejo fue que expusiera su inquietud a su superior para intentar conseguir su complicidad y apoyo. Este tipo de proyectos creo que funcionan mejor con la implicación de toda la jerarquía de la organización. Entonces la mejor manera de empezar es teniendo su beneplácito. Pero antes …. lo mejor es buscar información, prepararse una exposición informal, cómo si fuera algo casual, averiguar que ventajas tiene aplicar estos cambios en la organización, buscar argumentos para quitarle hierro a los ‘inconvenientes’ que puedan surgir, … en definitiva, prepararse bien antes de exponer nada a nadie, para que así aparentes (y además lo sepas del cierto) que el plan funcionará y será provechoso. Si después de esta exposición no tienes la complicidad de tus superiores, nada te impide aplicar los cambios que a ti te parezcan bien dentro de tu departamento, ¿verdad?

  2. Formación

    En mi caso, antes de empezar a hacer nada en el trabajo busque formación que complementara mis inquietudes, me aportase conocimiento específico y supliera mis carencias. En mi caso decidí ampliar los conocimientos del modelo EFQM de excelencia, y posteriormente pude realizar un curso en ISO 9001 y ISO 14001. Ambas me sirvieron para poder tener una visión más amplia de los sistemas de calidad, así como aprender conceptos que desconocía. También asistí a alguna conferencia. Además dediqué horas a navegar por blogs de calidad, me leí las normas de arriba a abajo, busqué recursos, experiencias, planes de calidad, normativas, …. en definitiva, busqué formación no reglada para empaparme de la temática que me interesaba.

  3. Decidir la estrategia

    Cuando ya tuve el apoyo de la directiva y tuve la formación, lo siguiente fue tomar la decisión de cómo debía mi organización afrontar un plan de calidad. Para ello sopesé las opciones que conocía (EFQM y ISO), pero ninguna de ellas me acabó de convencer, pues estaba seguro que nuestra organización estaba muy lejos de poder cumplir nada de lo que estos sistemas proponían. Así que decidí que haría un sistema mixto de ambos sistemas: haría mi propio sistema de calidad basado en EFQM con pinceladas de ISO ¿por qué no? Al fin y al cabo de lo que se trataba era de establecer un sistema de trabajo, de control, de premisas, … que nos ayudaran a evaluar cómo queríamos trabajar y si lo hacíamos de la manera correcta y preestablecida. De todas maneras debo confesar que sentía preferencia por la filosofía del EFQM ante la de ISO.

  4. Manos a la obra

    Plan de calidad - Mano con un martillo

    Mano con un martillo

    Sabíamos dónde queríamos ir, però para poder avanzar en la dirección correcta debíamos saber en que lugar nos encontrábamos. En una de mis búsquedas de recursos por internet encontré un cuestionario que hacía preguntas sobre cada uno de los 9 puntos del EFQM, que todas las personas del equipo directivo debía responder. Así que pasé el cuestionario a las personas implicadas y las cité para una reunión dónde evaluariamos cada una de las preguntas.

A partir de ahí el sistema es cíclico. En cada reunión repasamos las preguntas (muchas veces las respondemos allí mismo, en grupo), que normalmente dejan entrever que problemas tenemos. Una vez aparecen los problemas, los hablamos, damos ideas sobre cómo solucionarlos, fijamos un responsable de la tarea, y seguimos con el cuestionario. Así vamos avanzando sobre cada uno de los puntos y corrigiendo los problemas que nos vamos encontrando. Si algún punto, después de hablarlo y estudiarlo, lo creemos irresoluble, pasamos al siguiente esperando poder solucionarlo en la siguiente ronda. Cuándo hayamos terminado de responder y corregir todo lo que propone el cuestionario, empezaremos la segunda vuelta. Volveremos a responder las preguntas, volveremos a corregir lo que creamos que debe ser corregido, y volveremos a empezar. Este sistema nos llevará a una espiral de mejora contínua, en la que a cada vuelta mejoraremos algunos aspectos de nuestra gestión. Esto es un sistema de gestión total de la calidad (TQM, Total Quality Management).

¿Y tu?¿Cómo empezaste tu plan de calidad?¿Hubieras hecho algo diferente?

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